Inversión inmobiliaria como método de ahorro

Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en email

¿Tienes dinero ahorrado y quieres realizar una buena inversión? La adquisición de bienes inmuebles puede ser la alternativa perfecta para multiplicar ese ahorro. Sigue leyendo y descubre las claves sobre inversión inmobiliaria: qué es exactamente, cuáles son sus principales ventajas y la importancia de contar con un asesor en la materia que te acerque a la mejor opción dentro de tus posibilidades.

Invertir para ahorrar

Ya lo dicen los expertos, una de las formas más seguras de inversión consiste en la adquisición de bienes raíces, es decir, aquellos que están estrechamente vinculados con el suelo donde se encuentran. La venta de solares, viviendas, locales y tierras de cultivo son los ejemplos más comunes. Y, hablamos de inversión inmobiliaria cuando destinamos nuestro dinero a la compra de cualquier estructura residencial con el objetivo de generar ingresos, esperando un retorno de la inversión que hemos realizado.

La inversión inmobiliaria suele ser una forma de ahorro muy interesante debido a la revalorización que experimentan estos bienes con el paso del tiempo y por el rendimiento que pueden generar en forma de rentas o alquileres.

Ventajas de la inversión inmobiliaria

A parte de la principal beneficio que obtenemos de una inversión inmobiliaria a través del rendimiento y el ahorro, la inversión inmobiliaria nos aporta otra serie de ventajas:

Amortización deducible

Los bienes inmobiliarios sufren una deprecación por el uso o disfrute de los mismos, lo que se conoce como amortización. La buena noticia es que la amortización de las inversiones inmobiliarias es deducible en la declaración de la renta. ¿Cuál es su valor? Éste se calcula aplicando el 3% a la cantidad que sea más elevada entre estas dos: coste de adquisición del inmueble o valor catastral, sin incluir el cómputo del suelo.

Luego, como puedes comprobar, las inversiones inmobiliarias pueden llegar a tener un rentabilidad alta, ya que las reparaciones que pueden necesitar con el paso del tiempo se cubren en parte o en su totalidad gracias la deducción que nos puede beneficiar a la hora de hacer la declaración de la renta.

Obtención de la Golden Visa

Si eres extranjero y quieres contar con residencia dentro de España, la Ley de residencia por inversión inmobiliaria recoge que puedes conseguirla si inviertes un mínimo de 500.000 euros en bienes inmuebles. Así, obtienes directamente lo que se conoce como Golden Visa, una vía que además te permite trabajar en territorio español sin necesidad de residir en él. Por ejemplo, puedes visitar el país una vez al año y vivir el resto del tiempo más allá de nuestras fronteras.

La importancia de contar con un asesor de inversión inmobiliaria

Cualquier inversión, por prometedora que parezca, siempre supone un riesgo para nuestro bolsillo y, el desembolso en las inversiones inmobiliarias suele ser bastante elevado. Por ello, es conveniente tener cerca a un asesor especializado en la materia que nos resuelva posibles dudas. Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta antes de realizar la operación es que las inversiones inmobiliarias merecen la pena siempre que tengan lugar en lugares donde haya flujo de capital. Un asesor de inversión inmobiliaria nos dirá si la localidad que hemos elegido para invertir cumple con esta característica.

Además, un buen asesor tendrá en cuenta la situación particular que vive el mercado. Por ejemplo, las inversiones inmobiliarias más rentables tradicionalmente solían estar en ciudades medianas o grandes. Sin embargo, desde el confinamiento debido a la pandemia por coronavirus el sector experimento un cambio de tendencia, subiendo el valor de la vivienda en ciudades pequeñas o entornos rurales, en búsqueda de amplitud y zonas verdes.

¿Lo tienes claro? Independientemente de la cantidad que tengas para invertir, puede ser fácil encontrar un producto inmobiliario que te haga prosperar. Solo es cuestión de recibir un buen asesoramiento, dedicar el tiempo necesario a la búsqueda y… ¡a por él!